
Una abuela y su nieta viajan juntas en un tren argentino de los años noventa. La nena mira por la ventanilla mientras su abuela le apoya una mano sobre el hombro.
Los asientos rojos de vinilo, los portaequipajes de metal, un bolso gastado y un termo beige recuperan el interior de un tren de larga distancia. Una pequeña estación rural y el paisaje que pasa sugieren un viaje cuyo destino importa menos que el tiempo compartido.
Junto a la Ventana encuentra ternura en un trayecto común: la curiosidad de la nena, un gesto de cuidado y una vista que cambia sin parar.








